domingo, 20 de septiembre de 2020

Sobre novelas, faros y barcos

Asegurarme otra vez meses o años de lecturas, de escritura, de esa fascinante incertidumbre tan parecida a navegar, fijarte un rumbo y un punto de llegada, moverte a la antigua sin instrumentos y por estima enfrentado a toda clase de mares, vientos y calmas y el día previsto o cualquier otro, a las tantas de la madrugada y con los prismáticos pegados a la cara, reconocer a lo lejos las ocultaciones y destellos del faro que al zarpar fijaste con un círculo de lápiz sobre la carta náutica. Y probarte a ti mismo entonces que lo has hecho bien y eres un buen marino.
APR