viernes, 28 de noviembre de 2014

Ciclocroseando en Boadilla

El pasado fin de semana me anime a participar en las dos pruebas de ciclocrós celebradas en Boadilla del Monte (Comunidad de Madrid). Ya llevaba un tiempo pensando en correr pero nunca había dado el paso de mirar carreras/licencias/entrenos, aunque el año pasado ya me hice un circuito en un parque de Valladolid. Pero este año le pedía a Jorge Merino, seleccionador de CyL si tenía alguna bici de CX que me pudiera dejar y me prestó su Macario con la que corrió el. Ya solo faltaba la licencia y los entrenos. Mande un correo a varias federaciones a ver en cuales podía competir con licencia de un día. Castilla y León me dijo que no, País Vasco no respondió y Madrid me dijo que sí. Así que busqué un finde que me viniera bien y a ser posible, que hubiera dos pruebas. Y los entrenamientos he tenido el placer de poder unirme a Isabel Martín (segunda cadete en la Copa de España a 11 puntos que esperemos pueda remontar) y su padre Manolo, con los que he aprendido un montón y también he sufrido, aunque sobre todo pasármelo bien dando mil vueltas por parques de Valladolid, eses entre árboles, rectas lanzando la bici, escaleras...

Así que el sábado a las 6:00 sonaba el despertador para ir en coche a Boadilla. Viaje tranquilo viendo amanecer en el Alto de los Leones y a las 9:15 ya estaba viendo el circuito. Saludo a Cristina, que ya está calentando para su prueba y a la que había estado dando la brasa durante la semana preguntando cosas de la carrera (¡gracias!) y recojo dorsal, me vuelvo al coche a ver que ropa me pongo y hago un par de veces el circuito. No hay nada que no pueda hacer, pero tantas vueltas con la dureza que tiene se va a hacer muy largo.


El circuito empieza en una recta adoquinada que pica hacia arriba y acaba en unas escaleras (que algunos cracks se hacían montados) y de ahí a bajar y subir una laderilla 3 veces. Con el desarrollo que yo llevaba se hacía muy dura la primera, pero el resto sin problema. Luego había una bajada rápida hacia dos ribazos que conseguí subir en bici para volverles a bajar no sin miedo (pero si aquí se tira todo el mundo pues yo también). De ahí se iba al otro lado de la recta de meta, esta vez sin subidas y con rectas largas para rodar, aunque tambien sus curvas de 90 y 360º, troncos y unos pequeños subeybajas para encarar de nuevo la recta de meta, siempre por adoquinado y picando para arriba.

Decir que no pensaba que fuera a dar más de 2-3 vueltas antes de que me echaran, porque no soy un crack y me habían comido la cabeza con la norma del 80%, que si te doblan te echan, que si era uno de los circuitos más duros que uno había visto (esto lo oí en el parking)... Así que tenía mis nervios cuando llamaron a cámara de salida. Un chico se me queda mirando las pintas y la bici, cruzamos miradas y ambos sonreimos. Iba a salir con el piñón grande puesto para luego ir bajando pero vi que todo el mundo empezaba en el tercero así que yo también puse ese. Salí de los últimos e igual llegué a las escaleras, aunque ahí adelanté 2-3 puestos. Seguí a tope pero divirtiéndome por el bonito circuito y cada vez que pasaba por meta temiendo que me dijeran: "dorsal 45 fuera de carrera".

Pero a mi no me doblaban, los jueces no me echaban, las vueltas se seguían y yo cada vez estaba más reventado. Ya me doblan en la 3 vuelta y al pasar por meta no me echan... ¡¡¡Pero hombre, como me asustan tanto para que me toque dar todas las vueltas!!! No estaba preparado psicológicamente y al poco me fueron adelantando los que llevaba detrás y fui vaciándome. Aunque la gente animaba mucho y al ver como me retorcía en la subida dura con esa bici los "eso si que tiene mérito", "aupa chaval que ya lo tienes", "vaya desarrollo que llevas, venga que los subes que puedes", levantaban mucho el ánimo.



Hasta que ya los riñones/zona lumbar se me empezaron a cargar tanto que en las rectas solo podía levantarme y masajearme para aliviar un poco el dolor. Y nada de lanzar la bici en las rectas, no tenía fuerza. Pero en las zonas reviradas y de curveo me lo pasaba muy bien. El único percance lo tuve en el tramo de escaleras, que llegaba tan cansado que una de las veces me trastabille al levantar la bici y me di con todo el pedal en la espinilla y saltando por encima de la bici para no comérmela. Me levanté como si nada pero me dolía bastante hasta que ya me concentré otra vez en el recorrido y se me olvidó. Yo seguía dando vueltas a ritmo muy cansado hasta que oigo la voz de Germán anunciando que Isamel Barba gana, así que yo ya me paro, antes de preguntar a Alfonso si tengo que seguir dando las vueltas que me faltan o ya he acabado.

Me voy al coche a abrigarme y comer algo y a ver la ceremonia de premios y charlando un poco con Lidia y Cristina. Cuando se acabó todo, recojo y a Brunete, un pueblo que está al lado al hostal a ducharme, comer y descansar... Bueno, descansar no porque aprovechando que estaban unas amigas por Madrid de turismo me acerqué a estar por allí un rato, aunque casi me quedo dormido en los autobuses. Pero a las 23;00 estaba ya durmiendo.

Al día siguiente me despierto con ganas CERO de ir a sufrir otra vez. Lluvia, frío, aire, lo bien que se está en la cama, el golpe del día anterior... Pero poco a poco me animo y desperezo y me voy a Boadilla otra vez, veo un poco a las chicas con Marcos, a que me firmen la licencia de un día y a ver el circuito, que ha cambiado y con el barro parece un circuito totalmente diferente. Al principio voy con mucho miedo sobre el barro, pruebo varias veces cómo subir los ribazos del día anterior y tras varias pruebas llego a la conclusión de que lo mejor es subir el primero montado y el segundo con la bici de la mano, porque si tengo que poner el pie en el barro como son deportivos lisos me resbalo y me iría para abajo (luego realmente vi que no solo no perdía tiempo si no que me evitaba de caídas en las que los de mi nivel perdían tiempo). Caliento y voy para la salida. Esta vez en la cuenta atrás me echo 3 metros para atrás y en el 4, 3, 2... ya meto las playeras en los rastrales y cuando dicen cero ya estoy montado y con velocidad, por lo que en las escaleras del final estoy el sexto por la cola o así.



Luego intento pegarme a los grupos que se hacen por detrás pero voy haciendo la goma, me engancho en las partes de curveo y técnicas y se me van en las rectas donde se lanza la bici, pero siempre estoy cerca de alguno con el que ir. Un detalle negativo de la prueba fue al salir de los troncos, un corredor al meter las calas se desequilibra y se va para un lado, por donde iba otro y para evitar que le tirase le mete un empujón que casi le tira. Gritos insultos y voces. Yo hago como Luisle cuando la pelea en La Vuelta, me río y aprieto ritmo. Luego en meta se vuelven a cruzar y se meten palmadazos en el lomo delante de los jueces y cruzan más improperios. Un poco lamentable llegar a ese extremo por un lance de carrera estando luchando por el puesto 28... Pero bueno... A mi se me iban un AviBike y un Kapelmuur pero de vez en cuando fallaban y se caían o les cogía otra vez, hasta que me empecé a quedar vacío y a cargar las lumbares, y se me escaparon. El domingo me caí un par de veces en curvas por el barro pero iba despacio así que ningún problema.



Esta vez solo me doblaron una vez, no sé si porque me administré mejor, si porque era menos duro el circuito (habían quitado dos subidas duras y añadido una espiral) o por los ánimo de mi club de fans. Sí, sí, mi club de fans. Cuando me vieron 4 burgaleses y un valenciano con el hierraco de bici se volvieron locos y cada vez que pasaba ma animaban a gritos y todo como si fuera Contador, incluso me buscaron en la clasi del día anterior y me llamaban por mi nombre y mi apellido: "Vamos Barcina, venga va grande!!", "Vamos Pedrito vaaa", "Venga TRIPI". Porque pertenecer al Triatlóon Pisuerga TRIPI es muy grande, porque vayas a la carrera que vayas, siempre va a haber alguien que conozca el club y te suelte un "Venga TRIPI", en este caso un señor disfrazado de ¡¡¡langosta!!! Pero no solo ellos, durante todo el circuito no faltaba ánimos de nadie (MUCHISIMAS GRACIAS A TODOS)! Incluso en la última vuelta les choqué la mano a "mis fans" y luego al final de la carrera me fui a hablar con ellos y hacerme una foto. =)



En carrera no quedé el último porque al penúltimo le dio un pajarón terrible y le adelanté en la última vuelta apretando con las últimas fuerzas y porque quedaba uno por detrás que no sabía, así que finalmente 3 por la cola.... Y SALIENDO EN BICICICLISMO!!!!!!  Luego recuperar y un rato de charla antes del podio con Rocío García (que flipaba con la bici y los rastrales, y hacía preguntas sobre ello y se me hacía raro, porque normalmente soy yo el que hace las preguntas al final de las carreras jajaja) Marcos y Cristina. Visto el podio de la Challenge Boadilla del Monte brillantemente organizada por el club Lute Anguita, lavado de la bici, comida y vuelta a casa para ordenar todo e intentar quitar el barro de toda la ropa (de momento tarea frustrante).

Muy buen balance probar un par de carreras de CX, es increíble cuando vas un poco rápido por el barro y la rueda de atrás hace lo que la da la gana o la de delante se intenta cruzar y hay que controlarla. O poder ir "picado" y vigilando a alguien de tu misma vuelta y ver donde va más fuerte y donde peor y ver donde le puedes hacer daño es apasionante. ¡Seguro que volveré!

PD: Muchas gracias a todos los que me habéis aficionado al CX: Cristina, mi gente de C&H (David, Saúl, Xavi, Miguel...), de El Pelotón (Marcos, Jon...), Danibici, Alfonso... Mil gracias!